
El 23 de abril de 2025, el presidente Donald Trump firmó la orden ejecutiva “Advancing Artificial Intelligence Education for American Youth”, cuyo objetivo es integrar la alfabetización en IA en la educación K-12 en todo Estados Unidos. Esta medida se alinea con esfuerzos más amplios para priorizar la adopción rápida de la IA y reforzar la competitividad. Mientras tanto, China ha puesto en marcha su propia estrategia nacional de educación en IA, que exige formación obligatoria en IA en todos los niveles de educación primaria y secundaria a partir de septiembre de 2025.
El Departamento de Educación tiene la tarea de financiar la formación del profesorado, integrar la IA en los planes de estudio existentes y reducir la carga administrativa mediante la automatización. El “Presidential AI Challenge” impulsa la innovación entre estudiantes y docentes, mientras que el Departamento de Trabajo desarrolla programas de aprendizaje vinculados a la IA para conectar la educación con oportunidades laborales.
Un ejemplo de innovación aplicada es el despliegue de asistentes docentes impulsados por IA por parte de Kira Learning. Estos sistemas están ayudando a profesoras y profesores en varios distritos, incluido Tennessee, automatizando la corrección, la planificación de clases y proporcionando itinerarios de aprendizaje personalizados para el alumnado.
China ha implantado un marco obligatorio de educación en IA que exige un mínimo de ocho horas de formación por curso académico para todo el alumnado de primaria y secundaria. El plan de estudios se adapta a cada etapa educativa: aprendizaje experiencial en primaria, aplicaciones prácticas en secundaria y estudios orientados a la innovación en bachillerato.
Un ejemplo ilustrativo es el uso del Sistema de Aprendizaje Adaptativo Inteligente de Squirrel AI, que personaliza la educación para cada estudiante dividiendo las materias en pequeños puntos de conocimiento y adaptando dinámicamente las lecciones según el rendimiento individual. Este sistema ya se ha implantado en miles de escuelas en toda China.
Aunque sus enfoques difieren —Estados Unidos prioriza la flexibilidad y la colaboración, mientras que China aplica un sistema centralizado y obligatorio— ambos países reconocen la educación en IA como esencial para la competitividad económica futura.